© 2016 por Lucas Períes

NUESTRO PAISAJE LATINOAMERICANO

Capítulo de libro:

LALI 5 años: un fructífero caminar

RESUMEN

Ya sabemos que el paisaje es esa imagen mental ―individual y colectiva―, síntesis e interpretación de lo observado y vivenciado, por lo tanto es conceptual. Que es una construcción humana y cultural, por lo tanto es antrópico. Que se integra por componentes bióticos y abióticos, fijos y móviles, tangibles e intangibles, y según como se combinen o cual prevalezca tendrá un carácter determinado, por lo tanto es singular. Que se siente porque se escucha, se huele, se toca, se saborea, se ve, por lo tanto es sensible. Que se desarrolla en una dimensión temporal, porque es inestable, inquieto, cambiante, por lo tanto es dinámico. Que es enredado, intrincado, entrelazado y difícil de descifrar o sintetizar, por lo tanto complejo. Que es medible y adjetivable, se lo cualifica y cuantifica, por lo tanto es recurso. Que es prístino, rural o urbano, por lo tanto es funcional. Que es global, continental, regional, urbano, barrial, doméstico e íntimo, por lo tanto es multiescalar. Que no tiene fronteras políticas porque traspasa naciones y departamentos o distritos, por lo tanto es transfronterizo. Que es vestigio y testimonio del pasado y del presente, por lo tanto es patrimonio. Que es sujeto de derecho y salvaguarda, que demanda respeto y protección, por lo tanto es un bien. Que es denominado por su gente, que recibe un nombre que lo identifica y reconoce, por lo tanto es identitario. Que es de todas y todos, por lo tanto es público.

 

También sabemos que hay un paisaje en particular que es singular, dinámico, complejo, funcional, multiescalar, patrimonial, etc., que tiene cuerpo y alma, al que llamamos: Latinoamericano. Un paisaje que integra los territorios y supera las fronteras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Puerto Rico, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Que su orientación no está al Norte, sino al Sur o más bien al poniente, cómo se orientaron las grandes culturas precolombinas. Que es extremadamente extenso, policromático, multifacético, fragmentado, heterogéneo y que desde la diversidad y oposición que lo caracteriza podemos comprenderlo como megaunidad.

Como citar este escrito:

Períes, L. (2018). Nuestro paisaje latinoamericano. En M. Fajardo (Comp.), LALI 5 años: un fructífero caminar. (pp. 112-115). Bogotá: LALI.