© 2016 por Lucas Períes

Le Corbusier en 1954 presenta una obra editorial titulada: “Une petit maison” en la que narra la historia de la pequeña casa que construyo en 1923 sobre el borde del lago Léman, para su madre. El libro se inicia con la explicación de la elección del terreno:

 

1922-1923, varias veces tomo el rápido París – Milán o el Expreso de Oriente (París – Ankara). Llevo en el bolsillo el plano de una casa. ¿El plano antes que el terreno? ¿El plano de una casa para encontrarle un terreno? Sí.”

 

Se trata del proceso inverso al que estamos habituados. Encontrar el lugar adecuado para el enclave de cierta pieza arquitectónica preconcebida, en oposición al sistema habitual de generar una pieza arquitectónica para determinado terreno.

Los hermanos Fernández de Córdova Landívar van mucho más lejos en la lógica de los procedimientos proyectuales y se proponen encontrar “una casa para un galpón”. Si leyéramos esta última frase sin haber visto anticipadamente alguna fotografía de la obra, indudablemente resultaría descabellado el hecho de pensar en una casa dentro de un galpón.

Habitualmente los arquitectos (contribuyendo con la fama de anómalos) nos solemos enamorar  de ciertos rezagos, cascajos o fragmentos de cosas añejas, que son heredadas, encontradas o hasta robadas de alguna obra en construcción; con la intención de que algún día formaran parte de un proyecto o simplemente pasaran a ser objetos de colección.

En el caso de Luís Fernández de Córdova Landívar, ese objeto parece ser un tanto grande. Se trata de una estructura industrial hecha en Bélgica que es rescatada de una demolición en Santa Cruz de las Sierras (Bolivia) con la intención de “algún día hacer algo”. Tiempo más tarde decide hacer su propia casa-estudio con ese galpón. En este escrito intentaremos entender porque los cangrejos ermitaños usan caparazones de segunda mano, robados o encontrados de algún caracol difunto.

 

en: 30-60 cuaderno latinoamericano

de arquitectura Casas3

CRÍTICA:

Exo- y endoesqueleto

por Lucas Períes

casa Galpón

sobre la obra Boliviana