© 2016 por Lucas Períes

En el año 2002, el consejo de la ciudad de Jinhua (Zheiuiang, China), encargó al artista plástico Ai Wei Wei la planificación de un parque dedicado a la memoria de su padre, el poeta Ai Qing. El proyecto se desarrolla a lo largo del río Yiwu, en un terreno de 2.200 por 80 metros, con una serie de dieciséis pabellones proyectados por diferentes arquitectos de todo el mundo, entre los cuales se encuentra Tatiana Bilbao y Fernando Romero del contexto latinoamericano (ambos mexicanos).

 

A Fernando Romero le fue encargado el diseño de una casa de té. En este escrito se pretende descubrir la formula de la alquimia que da por resultado el diseño de ese pabellón del parque Jinhua, proyectado desde México para China.

en: 30-60 cuaderno latinoamericano

de arquitectura For export

CRÍTICA:

De alebrijes, origami y otras yerbas…

por Lucas Períes

Casa de té

sobre la obra Chino-Mexicana